Cuidado capilar para cabello rizado y ondulado
¿Qué tratamiento elegir para realzar el cabello rizado, crespo u ondulado?
El cabello rizado tiene necesidades muy específicas. Su estructura en espiral impide que el sebo se distribuya uniformemente por la fibra, lo que lo hace naturalmente más seco, más poroso y más sensible a las agresiones externas. El resultado: los rizos pierden elasticidad, se encrespan, se deforman o se vuelven opacos.
El cabello rizado necesita una hidratación intensa, sin apelmazarlo. La hidratación es la clave para recuperar unos rizos bien definidos, flexibles y brillantes. Cuando la fibra está seca o dañada, los rizos se relajan, se vuelven incoherentes o se endurecen. Por el contrario, una rutina bien adaptada permite que «reboten» de forma natural, con una forma armoniosa y un tacto suave.
Otra particularidad: el cabello rizado suele ser propenso al encrespamiento, especialmente en condiciones de humedad. Esto se debe a que la cutícula no es impermeable. Por lo tanto, es esencial sellar la hidratación, proteger la fibra de la humedad ambiental y alisar las escamas para controlar el encrespamiento indeseado.
Los mejores cuidados para el cabello rizado son aquellos que combinan nutrición, definición, protección térmica y antiencrespamiento. Deben envolver la fibra sin saturarla y mantener la forma natural del rizo durante todo el día.
Sublimar un rizo significa respetar su movimiento natural, nutrirlo sin sofocarlo y ofrecerle una rutina personalizada que combine la ciencia capilar y la sensorialidad.
La rutina